Detalles del vídeo porno

La pobre Samantha Pink sabía donde se metía y a pesar de que le dijimos que cerrase los ojos para evitar que la potente corrida de Juan le entrase dentro, ella pensó que tras los dos primeros disparos de semen todo había terminado y al abrir los ojos se encontró con que Juan aún no había terminado de descargar todo su leche.

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